21.3.19

RETIRO MEDITACIÓN EN CUENCA ABRIL 2019

Os facilitamos la correspondiente información del retiro de meditación zen que llevaremos a cabo del 18 al 20 de abril de 2019 en Cuenca.


MEDITACIÓN EN ALMERÍA ABRIL 2019

Os facilitamos la información correspondiente sobre las jornadas de meditación zen que llevaremos a cabo los próximos días 12 y 13 de abril de 2019.


8.1.19

INAUGURACIÓN DEL DOJO DE ALMERÍA

Con motivo de la inauguración oficial del nuevo Dojo Zen de Almería, celebraremos unas jornadas de meditación zen los días 8 y 9 de febrero de este 2019.

Las jornadas serán dirigidas por el Maestro Zen Alonso Taikai Ufano, antiguo discípulo del Maestro Zen Taisen Deshimaru.

Tenéis toda la información al completo en el cartel adjunto.


29.10.17

ROHATSU SESSHIN 2017

Retiro de meditación zen (Rohatsu Sesshin 2017), del 7 al 10 de diciembre de 2017.
Dirige: ALONSO TAIKAI UFANO
(Monje zen, discípulo de Taisen Deshimaru)

Lugar: Torres de Cotillas (Murcia).

Aportación: 110 € 
Reserva. 50 € 

Reserva por transferencia a la A.Z.A. (Asociación Zen de Andalucía), en la cuenta ES25 0182 3191 8402 0158 5300 indicando en el concepto: Tu nombre + Rohatsu 2017

Contactos:
686 315 001 - Paco
654 956 433 - Pepe
601 363 739 - Manolo

Llegada el día 6, miércoles, por la tarde y salida el día 10, domingo por la mañana.
Para la práctica es recomendable llevar un cojín de meditación o zafu, ropa amplia y cómoda de colores discretos, además de ropa para el samu (limpieza, cocina, etc..)
También un cuenco, cubiertos, servilleta para la comida, saco de dormir y toalla de uso personal.

Organiza
Asociación Zen de Andalucía
A.Z.A.

27.9.17

SHOBOGENZO BENDOWA


Bendōwa 

Eihei Dōgen

Cualquiera que haya protegido y trasmitido sin desviaciones la enseñanza de Śākyamuni, ha confirmado como punto central e irrenunciable la práctica efectiva de zazen en cuanto dirección y forma fundamental del vivir de modo auténtico el sí mismo original. Así, tanto en la India como en China, todos aquellos que han protegido y trasmitido de forma correcta la enseñanza de Śākyamuni, han practicado este zazen.

Trasmitir correctamente de un maestro a su discípulo la realidad concreta de practicar este zazen, es proteger en el transcurrir de las épocas históricas el fundamento de la enseñanza de Śākyamuni.

Aquello que en el ámbito de la tradición ha sido protegido y trasmitido es la concreta conducta del vivir de forma auténtica el sí mismo original y precisamente este modo de ser es el mejor entre los mejores, no contiene impureza alguna.

Desde el momento en el que se encuentra al propio maestro, las prácticas rituales como quemar incienso, realizar postraciones, recitar el Nembutsu, la [pública] confesión, la recitación de textos del Canon, no son necesarios. La única cosa necesaria es que el propio zazen actual coincida perfectamente con la modalidad del verdadero zazen.

Precisamente en el momento en que se hace zazen uniendo las manos, cruzando las piernas, sin emitir sonidos, con la lengua pegada al paladar mientras que la mente y el corazón dejan que se manifieste el movimiento de la consciencia tal como es, sobre todo sin dejarme arrastrar, en este zazen se manifiesta sin velos el verdadero modo de ser de todo el universo. Entonces la misma persona que hace zazen es un cuerpo único con cada cosa y todas las cosas que están en el espacio manifiestan el verdadero aspecto original de aquello que es si mismo. Así la totalidad de la verdadera forma aumenta cada vez más su esplendor, esta luminosidad una y otra vez genera la actividad de la verdadera forma original. Por otra parte, el mundo entero, entendido como lugar en el que opera activamente la verdadera apariencia, como también todos los seres vivientes que viven en él, liberados de las creencias particulares que son pensadas en base a los hábitos y a la mentalidad, ven claramente cómo debe de ser el auténtico modo originario de ser.

De este modo, en el momento en el que todos los seres de verdad se dedican completamente a ser aquello que deben ser, todo, tanto las cosas como los seres humanos, viviendo en la forma que les es verdaderamente propia, superando las distinciones relativas como «yo» y «distinto de mí», y estableciéndose establemente en la fuente de la vida, momento tras momento hacen brotar el modo absoluto en el cual ser. Por esto cada cosa canta la verdad sin añadir nada.

Este existir sin añadidos, puesto que es volver la propia luz directamente hacia si mismo, cesando los hábitos estereotipados y las construcciones mentales, es coincidir perfectamente con la vida en su aspecto fundamental.


13.8.17

Canto en alabanza del Zazen - Hakuin

Canto en alabanza del zazen-Hakuin






CANTO EN ALABANZA DEL ZAZEN, HAKUIN

Desde siempre, todos los seres son Buda,
como el agua y el hielo.
Sin agua no hay hielo,
fuera de nosotros, no hay Buda.

Tan cerca de la verdad, ¡qué lejos la buscamos!
Como un hombre en medio del agua que gritara: ¡Tengo sed!

Como el hijo de un rico que vagara pobre,
extraviado sobre la tierra,
recorremos sin cesar  los seis reinos.

La causa de nuestro dolor,
es la ilusión del yo, del ego.

Siempre extraviados
erramos de senda oscura en  oscura senda
vagando en la oscuridad de la ignorancia,
¿cómo liberarnos del nacimiento y de la muerte?

La Vía que nos libera es el Samadhi de zazen,
más allá de cantos y alabanzas,
más allá de elogios:
El puro Mahayana,
el Gran Vehículo en el que caminamos juntos.

Observar los preceptos,
el arrepentimiento y la entrega,
el don, los innumerables beneficios,
la Vía de una vida justa; todo proviene de zazen.

El verdadero samadhi extingue todo mal,
purifica el karma y disuelve todos los obstáculos.
¿Dónde están entonces los caminos oscuros
que nos extraviaban?

¡La Tierra Pura está tan cerca!
Escuchar esta verdad
con un corazón puro y agradecido,
cantarla, abrazarla, practicar la sabiduría,
conlleva gracias infinitas y méritos sin número.

Si encontrando la fuente,
realizamos nuestra verdadera naturaleza;
entonces, nuestro verdadero yo es no-yo,
el verdadero sí, es no-sí.
Trascendemos el ego y su hábil lenguaje.
Y la puerta del Uno de la causa y del efecto
se abre de par en par.

No dos y tampoco tres es el camino,
frente  a nosotros: la Vía.

Nuestra forma a partir de ahora es no-forma,
yendo y viniendo estamos en casa,
nunca abandonamos el hogar.

Nuestro pensamiento, a partir de ahora,
es no-pensamiento,
nuestros cantos, nuestras danzas,
son  la Vía del Dharma.

¡Es tan vasta la inmensidad del Samadhi!
¡Tan luminoso el claro de luna de la sabiduría
que todo lo ilumina,
que se refleja tanto en el vasto océano
como en la mínima gota de rocío!

¿Qué hay fuera de nosotros?
¿Qué nos falta?

El nirvana está ahí ante nuestros ojos.
Esta misma tierra es la Tierra Pura,
y este mismo cuerpo, el cuerpo de Buda.






7.2.17

LA VIA DEL ZEN

Pregunta: existen los años de práctica, las sesshines,  los campamentos, los libros, etc… pero me gustaría tener tu respuesta, ¿qué es la Vía?
Respuesta: Es simple, es darse cuenta de porque un ser humano nace sobre la tierra, es tan simple como eso, es encontrar, darse cuenta del por qué uno nace, por qué uno vive, por qué uno muere, y encontrar cada uno la respuesta íntima  a esto. Puede haber multitud de caminos para esto, pero el mío es éste, cuando  consideras los millares de existencias que aparecen sobre la tierra, los pequeños pulgones, los insectos que se estrellan contra nuestro parabrisas en el coche, una forma humana es algo muy excepcional.
KodoSawaki a menudo caligrafiaba esto. Decía que el ser humano puede hacer las peores cosas, no veréis nunca una vaca matando a otra vaca. El ser humano puede verdaderamente hacer lo peor. Al mismo tiempo, cuando hace realidad la Vía, cuando se vuelve Buda, hace realidad algo fantástico. Esto es la Vía, dirigirse hacia esto, por qué he nacido. La ordenación es ya una respuesta a esto, es lo que os he leído de una de las cartas “comiendo en este cuenco, me doy cuenta de que nunca estaré solo, incluso en la soledad más completa” es esto hacer realidad el lazo. La esencia de la palabra religión es religar, estamos religados, en absoluto solos, al mismo tiempo solos y no solos. Esto es la Vía, hacer realidad aquello por lo que estoy aquí, dar todo su sentido a este existencia.
P.-  Esta existencia es más grande que nosotros.
R.- A la vez es más grande y es lo que somos. Por supuesto, formamos parte de algo infinitamente grande, es hacer realidad esto, pero no es posible hacerlo realidad más que a partir de nuestra realidad de ser humano, que es entre 1,50 y 1.80 metros, según la persona. En su “canto de la choza de paja”, cuando Sekito dice, “sobre un metro cuadrado, este anciano ilumina las formas y su esencia”. Este ser humano, sobre un metro cuadrado, sentado en zazen, ilumina todas las cosas y él mismo está iluminado por todas las cosas. Pero él lo hace a partir de este metro cuadrado. No es posible realizar lo infinito sino a partir de nuestra realidad, de nuestro cuerpo de  ser humano. Es esto exactamente lo que es extraordinario, cuando he hablado con las personas que van a recibir la ordenación ahora mismo, tras el café, decía que tras la ordenación, puedes aprender con cualquier cosa, he repensado esta discusión que hemos tenido y , por supuesto, lo que es extraordinario cuando se practica la Vía, es que uno aprende con todo,   con la gente que no hace zazen y que felizmente tiene también esta apertura. Al mismo tiempo el peligro es que podemos encontrar cantidad de gente, aprender cantidad de cosas, y no aprender nada. Una persona que está sola, que hace zazen sola, que repite la misma cosa, que hace su genmai no está cerrada. Hace lo mismo durante toda su vida, pero está totalmente abierta al mundo, en absoluto cerrada.

Por ejemplo, si seguís muchos maestros, muchos godos, aprenderéis cantidad de cosas, pero si seguís a una sola persona aprenderéis sobre vosotros mismos. Esta es la pequeña diferencia. Es como la vida de pareja, si cambias continuamente no aprenderás nada de ti mismo, cavar, insistir en el mismo lugar  es importante, es ahí  que uno puede encontrarse  a sí mismo y encontrar a los demás.  ¿Entiendes?


(Extracto de un "mondo" del Maestro Raphael Doko Triet, publicado por el Dojo Zen de Bilbao)